Todos sabemos que el mundo vive en un estado de guerra permanente. La coyuntura actual nos ha hecho reducir nuestra curiosidad al punto tal de ni siquiera preguntarnos el porque de algunos conflictos. Todo el mundo entiende o al menos cree entender los motivos de la invasión norteamericana en Afganistán o en Irak. Lamentablemente se ignora que estos no son los únicos focos de violencia que existen en el mundo.Algunos conflictos menos conocidos pero no por eso menos trágicos, demuestran que no solamente el petróleo o la religión son argumentos para promover la discordia.
Desde hace una década el continente africano sufre luchas internas como consecuencia de un recurso natural llamado Coltán, este mineral se ha vuelto muy codiciado por las grandes corporaciones. La República Democrática del Congo, alberga más del 80% del Coltán mundial, por el que pelean países y multinacionales. Una vez más, la riqueza de los países africanos parece ser también su ruina.

El futuro de las telecomunicaciones se llama Coltán, este mineral es fundamental para las industrias de aparatos electrónicos, centrales atómicas y espaciales, misiles balísticos, video juegos, aparatos de diagnóstico médico, entre otras cosas. Gran parte de la producción de este recurso esta destinada a la telefonía móvil. Justamente el auge de los celulares, está hundiendo a la República Democrática del Congo.
La demanda del Coltán ocasionó que empresas internacionales (Nokia, Siemens, Sony, Bayer, Intel, Hitachi, IBM y muchas otras) se disputen el preciado mineral. Las grandes corporaciones financian, por supuesto, distintas fuerzas militares de países vecinos como Ruanda y Uganda, o diversos grupos guerrilleros. Esta guerra desconocida para los medios de información esconde una tragedia humana de 4 millones de muertos. Como dijimos al principio el hecho de que estas guerras sean menos “populares” o “mediáticas” no las hace menos trágica.
En un informe del IPIS (investigación del Servicio de información para la Paz internacional independiente) se demuestra que las sociedades europeas y norteamericanas que comercian con el Coltán contribuyen a la financiación de la guerra. Podemos decir que mientras cada uno de nosotros sale corriendo a comprar un celular, en el centro de África un niño sale corriendo para esquivar una bala que seguramente lleve el logo oculto de Nokia, de Sony o de alguna otra corporación.
3 comentarios:
No hay nada mejor y más placentero que el primer post de un blog recién "parido"...
Suerte en este espacio, estamos en conexión de temas...
Saludos!
Será un lugar más al que visitaré para leer sobre los temas que me apasionan. Me alegra que estes incursionando en algo como esto. Muchos Exitos!!!
Excelente comentario, y muy apropiado para la expansion de conciencia, te felicito, y sigue colaborando en sacarnos las anteojeras que los medios tradicionales nos ponen.
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